12 de abril de 2010

Damasco (3)

Las murallas que rodean la Ciudad Vieja de Damasco conservan todavía varias de sus puertas. Una de ellas, Bab Kisan, es, según la tradición, por donde huyó San Pablo oculto en una cesta que sus seguidores descendieron de una de las ventanas.
Saulo de de Tarso, judío romano, perseguidor de cristianos en Jerusalén,  fue enviado a Damasco para seguir con los arrestos, pero en el camino tuvo una visión cegadora. En Damasco se alojó en casa de una tal Judas y fue allí donde lo encontró Ananías, quién le curó la ceguera. Se convirtió al Cristianismo y predicó por las sinagogas, provocando la ira de los judíos de damasco y teniendo que huir.
La Capilla de San Pablo se encuentra dentro de la puerta Bab Kisan y en ella hay representaciones de la huida de San Pablo.


San Plablo huyendo


Bab Kisan

















Al otro lado de Sharia Bab Sharqi se halla el Barrio Judío. Su estado es bastante lamentable, pero de vez en cuando se puede ver algún que otro edificio que ha sido reacondicionado y convertido en un bonito hotel.

Calle del barrio judío
Hotel de charme














Las casas damasquinas siguen todas el mismo patrón, por lo que el parecido entre ellas es notable. Más grandes o más pequeñas, todas tienen un patio interior (algunas, las más grandes, más de uno), donde pueden encontrarse árboles, una fuente... Muchas de estas casas se recuperan para convertirlas en hoteles o restaurantes. Algunas incluso sirven de escenarios televisivos o cinematográficos.
Beit Nizam es una hermosa muestra de ello. Construida en el siglo XVIII, alojó posteriormente al Consulado Francés.

Beit Nizam


Patio de Beit Nizam

















Beit as-Sibai es otra bonita casa, también del siglo XVIII, menor que Beit Nizam, que estaba siendo renovada para convertirla en hotel. Fue residencia del embajador alemán.

Beit as-Sibai
Beit as-Sibai














La típica decoración colorida damascena, de motivos geométricos, no se realiza simplemente pintando los motivos de distintos colores, sino que se realiza un vacío en la piedra y los huecos se rellenan de distintos materiales, de diversos colores

Beit as-Sibai


Decoración en Beit as-Sibi

















Otra casa que visitamos fue Muktab Anbar, bastante más nueva que las anteriores, de un estilo completamente distinto (más recargado) que fue mandada construir por un comerciante judío que posteriormente se arruinó. En la actualidad es la sede de los arquitectos que restauran la Ciudad Vieja.

Muktab Anbar
Patio de Muktab Anbar














No todas las mezquitas de Damasco son edificios históricos y prueba de ello es la mezquita de Sayyida Ruqayya. Construida por los iraníes en los años 80, la entrada a la sala de plegarias más recuerda a Las Vegas que a un sitio de recogimiento y oración.

Entrada a la sala de plegaria


Patio de la mezquita

















No lejos de la mezquita de Sayyida Ruqayya se encuentra la puerta Bab al-Faradis, que bajo su bóveda tiene  una extensión de zoco.

Cerca de Bab al-Faradis


Bab al-Faradis

















Al igual que las mezquitas, las madrazas juegan un papel importante en la arquitectura religiosa. Muchas han perdido o cambiado su función original, como la madraza Al-Adeliyya, cuya fachada es considerada como un claro ejemplo de arquitectura ayubí. En su interior, alberga una biblioteca y la tumba del hermano de Saladino.

Madraza al-Adiliyya
Vista desde la madraza















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